Dr. Álvaro Sotomayor

Instituto Forestal, Sede Bío-Bío

Chile

alvaro.sotomayor@infor.cl

 

 

Es Ingeniero Forestal (Universidad de Chile, Chile), Master of Science in Forestry (Texas A&M University, USA) y Doctor en Ciencias Forestales (Universidad de Córdoba, España). Ha trabajado en el sector privado y también en la Corporación Nacional Forestal (CONAF) de Chile. Desde 1998 se encuentra vinculado al Instituto Forestal (INFOR) de Chile, ocupando diferentes cargos relacionados principalmente al área de investigación, y actualmente ocupa el cargo de Gerente de la sede INFOR de la Región Bío-Bío. Sus intereses de investigación se relacionan a la temática de Sistemas Agroforestales, contribuyendo con numerosas publicaciones científicas, libros y documentos de divulgación entre profesionales y productores. Asimismo, forma parte del grupo responsable Agroforestal de IUFRO, y del colegio de Ingenieros Forestales (CIFAG) en la región.

Conferencia: Desarrollo de la agro-forestería en Chile, y su vinculación con el medio rural

Desde la colonización chilena, el uso agrícola en los campos se ha ido desarrollando pensando en los árboles como competidores de la producción agrícola y, por consiguiente, donde los mismos se quemaban o cortaban, incluso con políticas estatales que promovían la apertura de bosques nativos para el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Esta situación ha llevado a un 49,1% del suelo nacional, equivalente a 36,8 millones de hectáreas, con cierto grado de erosión. Los principales factores responsables de esta erosión han sido la interacción entre la acción humana, los procesos geológicos del paisaje y la agresividad climática. En Chile, durante los últimos 20 años, se ha estudiado un modelo agroforestal alternativo para pequeños y medianos productores agrícolas, alentando la introducción de especies leñosas en los campos, considerando la identidad cultural, el sistema de vida de los productores, y las condiciones del suelo y clima. En este sentido, se promueve el establecimiento de árboles basados en sistemas con un enfoque agro-forestal. Varios estudios han demostrado: (i) una disminución en los procesos de erosión con una reducción de las pérdidas de suelo de más de 1700% en relación con los usos agrícolas tradicionales; (ii) una reducción del viento hasta el 200% mediante el establecimiento de árboles con diseño silvopastoral en praderas para la producción ganadera; (iii) un aumento de la productividad de las especies forrajeras mediante el uso de cortavientos en un 41%; (iv) una reducción de contaminantes en los cursos de agua mediante el uso de bio-filtros; (v) la mitigación del cambio climático, así como otros beneficios sociales y económicos. Con esta forma de reintroducir árboles en los campos, utilizando sistemas agroforestales, los estudios demuestran que se ha tenido una mejor aceptación que la de las plantaciones industriales con especies exóticas, donde el 93,1% de los agricultores prefiere establecer árboles en un arreglo agroforestal versus la disposición del 27,5% de productores por establecer arboles con plantaciones de especies exóticas .